Informe CEPAL advierte inacción estatal para combatir flagelo
Desnutrición infantil impide el desarrollo
Según el estudio "El costo del hambre", elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA), en el 2005 la desnutrición infantil -que padeció la población que hoy se encuentra en edad laboral- le costó al Estado 7 mil 882 millones de soles. Dicha cifra representó el 3% del Producto Bruto Interno (PBI) y el 34% del total del gasto social del mencionado año. Esta pérdida contempla los años escolares perdidos y las muertes de las personas en edad de trabajar.
Pero el problema de la falta de atención y programas sociales oportunos para erradicar o mermar la desnutrición en el país no sólo produjo pérdidas económicas. Este flagelo también generó 30,590 casos de repetición del año escolar y 287 mil atenciones adicionales relacionadas a patologías de la desnutrición (anemias, diarreas, infecciones respiratorias, entre otras).
Para Rodrigo Martínez, representante de CEPAL, es tiempo que los países latinoamericanos y en especial el Perú -que ocupa el tercer puesto de desnutrición crónica en Sudamérica- se dé cuenta que más allá del flagelo ético y moral que representa la desnutrición, ésta también conlleva un costo económico, y ese costo afecta a toda la sociedad. "Al Perú, no erradicar la desnutrición infantil les cuesta más de dos millones de dólares al año", manifestó Martínez.
El informe sostiene que para disminuir las mencionadas pérdidas se requiere implementar políticas y programas sociales sostenidos y a largo plazo.
¿Sabía usted?
La región Cusco ocupa el segundo lugar, después de Huancavelica, en desnutrición infantil crónica. Todo un record.